lunes, 31 de enero de 2011

El Monstruo Macro Encefálico se inscribe en una academia musical!



Fuente: Noti-Calientitas Vespertinas de Acapulco

Gran conmoción causo la presencia el día de hoy del Monstruo Macro Encefálico en la academia de música “La Bella Nota” localizada en el centro de Acapulco, para tratar de llevar a cabo su nueva locura, la de aprender a tocar un instrumento musical, en este caso un violín. (Santo cielo, un violín????)

Elementos de la Fuerza Ciudadana para el Control de Monstruos A.C. armados con macanas de hule se presentaron en el lugar de los hechos para atender la llamada de auxilio por parte de la directora del plantel, la maestra Susana Emilia Pérez Vda. de Charcot. Declara la maestra que esta mañana las actividades en su academia cursaban normales, cuando de repente los alumnos, en su mayoría escuincles de entre 10 y 14 años, empezaron a gritar y a correr debido a la presencia del monstruo, el cual llego con violín en mano, preguntando por los precios de las clases y si había algún descuento para personas con “aptitudes diferentes”.

Horrorizada, la maestra Vda. de Charcot le pidió al monstruo que se retirara de inmediato de sus instalaciones, a lo que el monstruo le contesto que no lo haría, que necesitaba aprender a tocar su violín. La maestra pedía que si, el monstruo decía no, la maestra insistía a que se retirara, el monstruo contestaba que no, que sí, que no, que sí, que no, que si, que no, mientras los niños atrás en los salones, que odiaban secretamente a la maestra, se morían de risa y cantaban entre frases “Que si, que no, que como chingados no!!!!” como en un grito de porra!

Los elementos de la Fuerza Ciudadana para el Control de Monstruos A.C. trataron de callar y calmar a los mocosos mientras estos les aventaban chicles masticados, avioncitos de papel con insignias y leperadas, Tazos, yo-yo´s, y fritangas de harina empapados con chilito piquin y limón. Una de estas fritangas le cayó en un ojo a un representante de la Fuerza Ciudadana para el Control de Monstruos, causándole tremendo ardor por el chilito piquin con limón, y enfurecido por el ataque, arremetió contra los escuincles, pero como solo podía ver a medias, se fue contra un muro, estrellándose y cayendo pesadamente al suelo mientras los mocosos lo agarraban a flautazos, guitarrazos, tamborazos y violinazos una vez en el suelo. Uno de los mocosos se le sentó en el pecho y trato de meterle a fuerza una harmónica en la boca mientras gritaba de dolor por los instrumentazos y el ardor en su ojo.

La secretaria en turno que estaba viendo horrorizada el zafarrancho decidió llamar al 066 de Emergencias y a los 5 minutos llegaron granaderos de la Policía Municipal fuertemente armados con rifles de alto calibre y gas lacrimógeno.

El Monstruo Macro Encefálico, al ver a los granaderos, le marco rápidamente por su celular a su defensa legal, el destacado Lic. Jeremías Betancourt Bazbaz, el cual afortunadamente tiene su despacho a solo unas cuantas cuadras de la academia de música. El aclamado abogado llego rápidamente en su Mercedes convertible del año después de unos minutos, descaradamente bronceado de sus vacaciones de ski en St. Tropez, luciendo un flamante y carísimo traje de Brioni y lentes de sol Maui Jim. Inmediatamente solicito que a su cliente le dejaran en paz, ya que existía una orden de amparo firmada por el juez 2º de lo civil, Lic. Rodrigo Hinojosa Lara, en el cual estaba especificado que al monstruo no se le debía de arrestar bajo ninguna circunstancia mientras se decidía su caso.

Mientras el atractivo y finamente vestido abogado Lic. Jeremías Betancourt discutía con los granaderos para que se alejaran del recinto musical enseñándoles la orden de amparo, la maestra Vda. de Charcot cayó perdidamente enamorada de el por su gallardía y labia.

Cuando el Licenciado se aseguro que ya no había granaderos en el recinto musical, fue hacia la maestra Vda. de Charcot galantemente para explicarle que no había nada que temer acerca de su cliente el Monstruo Macro Encefálico, explicándole que era un ser inofensivo que solo necesitaba que le dieran oportunidades en la vida, rogándole que le hiciera el grandísimo favor de aceptar su solicitud de inscripción a su academia, y para mostrar su agradecimiento, le pidió que lo acompañara a cenar esa misma noche al Restaurant “El Encanto” para demostrar su enorme gratitud.

La maestra Vda. de Charcot acepto encantada.



Mas noticias la próxima semana.



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